diciembre 16, 2011

La locación es Valle de Bravo. Había un pequeño cerrito y detrás de ese un lujoso hotel. Adinerados hombres querían comprar el cerrito para ampliar las instalaciones del lugar. Yo era parte de los inconformes y era una activista de no sé qué  movimiento. El punto es que llegaba la persona importante a la que le teníamos que reclamar y resulta que era el esposo de una amiga mía de la secundaria. Entonces yo me quedaba sin saber qué decir por unos momentos. Sin embargo comenzaba a reclamarle todo, a decirle que nos íbamos a amarrar a los árboles si él no cedía. Mi amiga me decía que ella no podía hacer nada y que ya se iba al SPA del hotel. El marido me mandaba lejos y se enojaba.

Los otros activistas comenzaban a amarrarse a los árboles, yo bajaba al cerrito donde teníamos una cabaña para hacer guardias. Había una chava super hippie y le decía que fuera a comer algo y que yo haría guardia. Me quedaba ahí viendo un atardecer increíble, pensando en cómo rescatar aquél lugar.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s