31 mayo, 2013

Había algún apocalípsis en el país. Iba con Chabela a una tienda donde te dejaban agarrar algunos productos para sobrevivir pero había que pagar. Chabela y yo decidíamos robar algunas y pagar otras pues ya nos quedaba poco dinero. Nos metían a un cuarto especial para pagar. 

Después un judío que aparecía ahí veía que nos comíamos un como paté de una lata y nos preguntaba si realmente habíamos pagado por eso, ella y yo  mentíamos y decíamos que sí. el judío amenazante se iba sin creernos.

Luego ella y yo nos teníamos que separar. Y yo llegaba a unos edificios que eran una especie de casas de refugiados. Tocaba a la puerta y me abría una mujer que limpiaba aquel departamento, nos conocíamos y a ella daba emoción verme. En el sueño era la señora de la limpieza de un ex (pero no es así en la realidad). Me decía que si sabía que ahí vivía él con su esposa. Yo decía que sí pero que necesitaba comer algo y refugiarme, ella me dejaba pasar a escondidas y veía que ese ex y su mujer tenían un bebé, me daba gusto y pensaba que ojalá no saliera igual de depresivo que su padre.

La mujer me daba de comer y aparecía la esposa, me veía y aunque se sacaba de onda se portaba buena onda comigo, me decía que lamentaba que mi familia hubiera muerto un día antes en todo el rollo nacional que había. 

Llegaba más gente a su casa y yo prefería irme sin que se diera cuenta.

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Mayo 30, 2013

Volvieron los sueños extraños… muy elaborados y muy reales.

 

Unos vecinos de casa de mis padres estaban impermeabilizando el techo de su casa. De pronto la hija y su mamá subían enojadas al techo, donde estaba el papá. La mujer comenzaba a gritar pelando con él y la hija lloraba. Mi mamá y yo nos acercábamos (por el techo) a ver qué pasaba, la señora nos explicaba que cachó que su marido llevaba años siéndole infiel y que hace mucho ella había visto facturas de muebles y el esposo decía que era un fraude, pero no, eran los muebles de la otra casa para la otra familia. 

Y ahora el señor ponía las hojas en el techo para que las pusieran debajo del impermeabilizante para desaparecerlas. El pobre hombre se iba de la casa mientras la mujer y la hija puteaban sobre él.

Después yo me iba con mi mamá a una como fiesta.