30 julio, 2013

Iba en un taxi, el taxista era buena onda, amable y todo. íbamos platicando y de pronto el tráfico se volvía terrible. Había unos policías en un cruce y era por ellos que el tráfico estaba así.

De pronto uno nos señalaba y nos pedía orillarnos.  El taxista estaba tranquilo, no entendía por qué nos paraban y comenzaba a buscar sus papeles. Llegaban creo que eran 3 policías y le pedían que saliera del coche. El hombre preguntaba que qué había hecho y de pronto a golpes lo sacaban. Comenzaban a darle una golpiza horrible. Él señor me alcanzaba a decir que eran los narcotraficantes. Y ellos le decían que debía mucho dinero. La golpiza era muy severa, le empezaban a deformar la cara y yo me espantaba mucho  sin saber qué hacer.

Un poli me volteaba a ver y me decía que me daban 3 para correr si no quería que me tocara a mi también.

 

LA INTERPRETACION (alguien que sabe un poco de psicoanálisis)

Los polis son mi super yo, el alter ego. ( lo que dicta lo correcto) y tal vez hay algo que esté haciendo que no me guste o yo sient que esté mal, por eso se vuelvan narcotraficantes.

El coche es mi vida, pero yo siento que no estoy manejando mi vida. (por eso el taxista) 

 

22 julio, 2013

Lo poco que recuerdo. Estaba en Guadalajara con mi amiga Gaby. Compartíamos habitación en un hotel pues nos mandaban de trabajo ( ella trabajaba conmigo) estábamos muy cansadas pues ese día habíamos ido a comer con mis primos que viven allá y sus hijitas. Nos la habíamos pasado bomba.

Total que al siguiente día teníamos que ir a visitar un cliente, pero nos daba flojera ir y preferíamos quedarnos a dormir y llamarle por teléfono al cliente en lo que  nos íbamos al aeropuerto. 

Nos levantábamos tarde y corriendo para no perder el avión, teníamos el cuarto muy desordenado y hacíamos rápidamente  las maletas, mientras comentábamos que el Hotel era medio chafa, pues había ropa de alguien en el clóset y Gabi me enseñaba un par de zapatos  viejitos que estaban ahí. 

Nos daba mucho asco y dejábamos la habitación para irnos, sin haber cumplido con la chamba, ja!.

10 julio, 2013

Yo era una actriz de Hollywood. Y estaba filmando una peli con Ryan Gosling. Era una película sobre la segunda Guerra Mundial y era un foro enooorme. Él y yo ya éramos los mejores amigos del mundo, nos reíamos y nos hacíamos chistes. De pronto había un break y él me pedía que lo acompañara a recoger su correo. Pero para eso había que cruzar todo el foro. Yo veía y sentía las miradas de las mujeres del set, todas eran de envidia al verme tan amigui de Ryan, así que con eso, le pedía a Ryan un favor. Le decía que si me llevaba cargando por el set. En ese momento yo era como pequeñita, y me cargaba, recargaba mi cabeza en su hombro y les decía adiós con mi manita a todas las féminas que me mataban con su feroz mirada.

Total que mi buen amigo Ryan y yo, llegábamos hasta una escalera de caracol que daba a ningún lado. Subíamos por la escalera y sólo había un muro al lado, él sacaba un par de ladrillos y ahí estaban escondidas varias cartas. Yo le preguntaba que por qué las escondían ahí y él me explicaba que para evitar que los paparazzis las robaran, me enseñaba algunas cartas de fans. 

Mientras esto pasaba, yo me daba cuenta que tal vez ( sí, tal vez) esto era un sueño, así que mejor le pedía tomarnos unas fotos juntos para saber cuando despertara si realmente nos conocíamos o no.

Nos tomábamos varias fotos, haciendo duckface, bizcos, riéndonos. Él me decía que le gustaba mucho que fuera su amiga porque era muy divertida y no era mamona como todas las actrices con las que le tocaba trabajar.